Liencres. Dunas en el norte.

El litoral cántabro atesora una reserva natural, joya del municipio de Piélagos. Se trata de un campo de dunas vivas en el que priman los acantilados y los pinares. Un fenómeno resultante de los efectos del viento y del mar que modelan de forma constante el Parque Natural de Liencres, el primer espacio protegido de Cantabria. Casi doscientas hectáreas con calas y dos playas que se localizan en la desembocadura del río Pas.

Las dunas se han formado por la acumulación de arenas eólicas y han dado lugar a este campo que es de los más desarrollados del litoral cantábrico, atractivo por las formas resultantes de los fenómenos climáticos. Está considerado entre los más importantes del Norte de España por su interés geomorfológico presentando además características ecológicas y paisajistas muy peculiares. Adentrándonos en la superficie, encontramos un amplio campo de dunas parcialmente colonizadas por vegetación natural y cercadas por una repoblación de pinos.

Sus playas de arena fina y dorada son Valdearenas y Canallave, que ofrecen excelentes condiciones para el surfing, con olas sobre fondos de arena, recorridos cortos aunque intensos. Para exprimir al máximo la belleza de este paraje, sin duda se recomienda caminar por esta costa, atravesando sus densos pinares, plantados con el fin de contener el avance dunar y después atravesar por los caminos que discurren entre las dunas que pasan de ser montículos de arena a promontorios más elevados.

Para los más atrevidos, pueden coronar el alto de laPicota, de 239 metros de altura que no pone impedimento para llegar a su cima. Al final se vislumbra un vértice geodésico aunque rodeado de arboleda. Los visitantes que se acerquen a este parque, podrán observar no sólo su inigualable paisaje, sino también disfrutar con su riqueza faunística. Miles de gaviotas y de aves, en su mayoría migratorias, pueblan sus costas y le confieren un carácter propio y definido.

Las verdes praderas, los frondosos bosques, los paradisíacos valles y las altas cumbres de las montañas configuran el paisaje de esta tierra surcada por ríos de cursos rápidos que se vuelcan sobre el mar Cantábrico.

Texto: Europa Press

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *