Barcelona. Unas vacaciones destinadas a disfrutar en familia (Parte I)

La provincia de Barcelona nos depara sorpresas y nos procura diversión a raudales. La variedad es la clave. Nos esperan las mejores playas, donde viviremos momentos especiales en familia, tendremos tiempo para empaparnos de su cultura y arte, para disfrutar de una gastronomía excelente, practicar actividades emocionantes y mucho más.

La vida cotidiana nos pide un paréntesis para disfrutar con los nuestros, y en Barcelona encontramos una provincia que nos ofrece mil fórmulas para escapar del ajetreo y disfrutar como nunca.

Playas en familia

Más de cien kilómetros de litoral nos dan la oportunidad de relajarnos bajo el sol; pero no solo eso. Las poblaciones costeras ofrecen actividades todo el año. Una idea que nos encantará es recorrer la costa en una distendida excursión. Los pescadores utilizaban los llamados caminos de ronda para desplazarse de una cala a otra y así vigilar y controlar la costa. Esos caminos nos permiten, en la actualidad, hacer excursiones por el litoral.

También son muy divertidas las actividades acuáticas. Podemos apuntarnos a un cursillo de windsurf o participar en una excursión en kayak. ¿O qué tal un paseo en velero para contemplar la puesta de sol? Son solo algunas propuestas de las muchas que podemos encontrar en las distintas poblaciones costeras.

En cualquier caso, siempre disfrutaremos en la playa con nuestros hijos. Nos será fácil encontrar restaurantes con tronas y menús infantiles, alojamientos con cunas, áreas de juegos infantiles y servicio de canguro. Y siempre en el mejor entorno, aguas limpias y seguras en playas con todos los servicios.

Entornos de gran belleza

Otra forma de disfrutar del buen tiempo en la provincia de Barcelona es sumergirse en la naturaleza. Tenemos muchísimas posibilidades de pasar un muy buen rato al aire libre. Cicloturismo y BTT, actividades náuticas en los pantanos, rutas a pie o a caballo, turismo ecuestre, vuelos en globo… Las opciones son muy variadas y permiten conocer entornos de gran belleza, como el Castell Vell d’Olivella y el Camino de las Costas, en el Parque del Garraf; el Parque de Montnegre i el Corredor y el Camino de Ronda en El Maresme; o las deliciosas rutas entre viñedos en El Penedès.

Arquitectura

Es bien conocida la importancia del modernismo en Cataluña, donde adquiere una personalidad propia. En Barcelona, podemos apreciar este estilo arquitectónico en toda su esencia. Viajando por la provincia, tendremos la ocasión de contemplar las obras del genial Gaudí, plasmadas en la Colonia Güell, los jardines Artigas o la Nave Gaudí en Mataró. También disfrutaremos del estilo modernista en las casas de veraneo que podemos encontrar en El Maresme, El Garraf o el Vallès.

Distintas fábricas, edificios urbanos y jardines románticos siguen también este estilo.
Existen distintas rutas planificadas que podemos seguir y que resultan muy interesantes e instructivas. En ellas, descubriremos distintos exponentes del citado modernismo, así como también otros estilos relevantes de la zona, como el art decó o el romanticismo.

Arte

La provincia de Barcelona es también un lugar ideal para disfrutar del arte. El pintor malagueño Pablo Ruiz Picasso pasó una primavera en Gòsol, en El Berguedà. Esta circunstancia nos permite hoy descubrir al Picasso más desconocido en el museo de este pueblo a los pies de Cadí, y también en la Fundación Palau de Caldes d’Estrac y en la Fundación del Mas Manolo (dedicada a Manolo
Hugué, amigo de Picasso), situada en Caldes de Montbui.
En Roda de Ter, en Osona, podemos seguir la Ruta Literaria de Miquel Martí i Pol. El itinerario indica los lugares e imágenes que forman parte de la vida y obra del poeta.

Una maleta y un paraguas. Con estos dos simples objetos, Jacint Verdaguer llegaba a los rincones más desconocidos de Cataluña para describirlos con precisión. Podemos visitarlos haciendo la ruta Verdaguer.

En la mesa

Nuestro paladar también tiene derecho de disfrutar de las excelencias que encontraremos en la provincia de Barcelona. En nuestro viaje podremos degustar distintos productos autóctonos. La mongeta del ganxet (judía del ganxet) cuenta con una Denominación de Origen Protegida (D.O.P.), mientras que la longaniza de Vic disfruta de una Indicación Geográfica Protegida (I.G.P.). Otros productos estrella son las gambas de Vilanova, el melocotón de Ordal, las fresas de El Maresme, las cerezas de Sant Climent de Llobregat, las alcachofas de El Prat, las setas de El Berguedà, las castañas de El Montseny, el pollo de El Prat, el gallo de El Penedès, el requesón de Montserrat y muchos otros productos que tendremos la oportunidad de ir descubriendo.

Destinos familares

En cualquier caso, Barcelona siempre va a resultar muy estimulante si viajamos con nuestros hijos. Encontraremos muchos atractivos turísticos que se complementan con una amplia oferta de instalaciones y servicios específicos destinados a las estancias en familia.

Algunos de los municipios junto al mar cuentan con el reconocimiento y la certificación oficial de Destino de Turismo Familiar (DTF). En Santa Susanna, Calella, Pineda de Mar y Malgrat de Mar las familias con niños pueden disfrutar de guarderías en las playas, zonas de juego, servicios de canguro, hoteles con programas de animación, restaurantes con menú infantil, así como de numerosas actividades lúdicas, culturales y deportivas para todas las edades.

Calella

Muy cerca del Parque Natural de Montnegre, y a tan solo 50 kilómetros de Barcelona, se encuentra Calella, una localidad turística cuya atención a las familias tiene ya una larga tradición. Uno de sus grandes atractivos se concreta en sus tres largas y anchas playas, dos de ellas galardonadas con la bandera azul, y la Q de Calidad del Instituto para (ICTE) a la playa de Garbí. Si a esto sumamos una importante oferta de alojamiento y restauración, mucha de ella dirigida a familias, nos encontramos con uno de los destinos turísticos más importantes del país.

Calella está certificada por Turismo de Cataluña con los distintivos de Destino de Turismo Deportivo y Familiar (DTF y DTE), una garantía para nosotros, que nos aseguramos de visitar un lugar especialmente cuidadoso con nuestro perfil. Así, encontraremos todo tipo de instalaciones y eventos a lo largo del año. Si nos alojamos en Calella, podremos disfrutar de amplio programa de actividades para toda la família. Sin duda, una oferta amplia y extensa entre las cuales cabe destacar el miniclub infantil con monitores especializados y Wibit Sports Park Calella, un parque acuático en el mar situado en la Playa de Garbí.
Nos gustará también participar en una excursión muy original surcando el mar: una hora a bordo de un kayak de dos plazas, para un adulto y un niño.

Otra posibilidad es seguir alguna de las rutas guiadas que se organizan en el paraje natural de les Torretes, un mirador sobre el mar desde donde se puede acceder al parque natural del Montnegre.
Calella nos ofrece también cultura durante todo el año y nuestra recomendación es vivirla intensamente a través de sus eventos. La Feria Renacentista, las fiestas patronales, la feria de muestras, el Festival de Canto Coral, el Festival de Jazz y Blues, los distintos conciertos… Y para los más pequeños tenemos una cita ineludible los viernes por la tarde (julio y primera quincena de agosto), en el Paseo de Manuel Puigvert para disfrutar de espectáculos al aire libre como circo, marionetas, cuentos y música en directo.

No podemos olvidarnos de las visitas de rigor, y el Calella algunas de ellas son obligadas, como el faro, el archivo municipal y el refugio antiaéreo. Tenemos que hacer un hueco también en nuestra agenda para beneficiarnos de la amplia oferta comercial de Calella, que cuenta con más de 500 tiendas y 70 restaurantes que satisfacen incluso a los paladares más exigentes.

Continúa mañana

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