Cuando se acerca Semana Santa, muchas familias empiezan a hacerse la misma pregunta: ¿escapada rural o unos días junto al mar? Si el objetivo es desconectar de verdad, que los niños se diviertan y que los adultos también respiren, la playa suele ganar puntos.
En la costa de Guardamar, el Hotel Poseidon Playas de Guardamar se presenta como una opción cómoda y muy bien pensada para viajar con hijos. Está situado en primera línea, junto al entorno natural de las dunas, lo que permite olvidarse del coche y centrarse en lo importante: pasar tiempo juntos.

Aquí las vacaciones empiezan nada más salir del hotel. Un paseo por la arena, carreras improvisadas, juegos frente al mar y esa sensación de libertad que tanto apetece después del invierno.
La Semana Santa, además, tiene algo especial: temperaturas suaves, menos masificación y el ambiente perfecto para inaugurar la temporada que después continuará en verano.
Un hotel pensado para familias reales
Viajar con niños implica buscar equilibrio: actividades para ellos y tranquilidad para los padres. En este sentido, el hotel lo pone fácil.

Durante Semana Santa, la animación se refuerza con programación tematizada y actividades adaptadas a distintas edades. Talleres, juegos y propuestas que mantienen a los más pequeños entretenidos y motivados.
El Mini Club y el parque infantil interior completan la oferta habitual, y este año se suma una nueva zona gaming, diseñada especialmente para niños y adolescentes. Un espacio moderno, controlado y adaptado, donde pueden disfrutar de su ocio digital sin salir del entorno familiar.
Cuando ellos tienen su propio plan, el descanso también es real para los adultos.
Tiempo para ti (sí, también en vacaciones familiares)
Uno de los errores habituales al viajar en familia es pensar que el descanso propio queda en segundo plano. Aquí no tiene por qué ser así.

El hotel incorpora nuevo gimnasio, equipado para quienes quieren mantener su rutina o simplemente liberar tensión con un rato de ejercicio. Un plus interesante para equilibrar relax, deporte y bienestar durante la escapada.
Porque cuidarse también forma parte del viaje.
Comer sin complicaciones
Otro de los puntos clave cuando se viaja con hijos es la comida. El buffet ofrece variedad suficiente para que cada miembro de la familia encuentre su opción favorita, algo que se agradece cuando los gustos son distintos.

El espacio de show cooking aporta dinamismo y convierte cada servicio en una experiencia más dentro de la estancia.
Sin horarios rígidos, sin desplazamientos y sin discusiones innecesarias: todo está a mano.
Semana Santa como anticipo del verano
Si el verano suele ser el momento estrella para viajar en familia, Semana Santa es la oportunidad perfecta para adelantarse. Disfrutar del mar con más calma, probar nuevas instalaciones como la zona gaming o el gimnasio y descubrir el destino antes de la temporada alta.

Para muchas familias, puede convertirse en el ensayo general de las vacaciones estivales.
Un plan sencillo, cómodo y con el equilibrio justo entre diversión infantil y descanso adulto. Porque a veces, lo que más se agradece no es hacer grandes viajes, sino encontrar un lugar donde todo fluye.
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