Costa de Barcelona. Belleza mediterránea al servicio de las familias (Parte I)

Cuando planeamos unas vacaciones en el Maresme, sabemos que no vamos a equivocarnos. Primero, porque es una de las zonas más consolidadas en su oferta turística y, como consecuencia, cuenta con excelentes infraestructuras de alojamiento y restauración. Y segundo, porque su atención a familias es exquisita, con cuatro municipios reconocidos con la marca Destino de Turismo Familiar. El Maresme es una de las cuatro comarcas que forman la Costa Barcelona.

El binomio mar y montaña da forma al Maresme. Enclavado entre las cordilleras prelitorales y el Mediterráneo, esta zona privilegiada, muy cercana a la ciudad de Barcelona, concentra atractivos muy diversos e intensos.

Sus playas son extensas, con un grano dorado y grueso que las viste de unos tonos cromáticos muy característicos. Son, en total, 38 kilómetros de litoral que nos permitirán disfrutar de unas playas excelentes, salpicadas de banderas azules, que garantizan la calidad de las aguas y los servicios ofrecidos.

No es lo único que nos ofrece el litoral. Miniclubes infantiles, parques acuáticos, parques de aventuras, excursiones, deportes náuticos y de montaña, actividades guiadas y museos con actividades para los mas pequeños son solo algunas de las múltiples opciones que tenemos las familias con niños para que la diversión sea la máxima de nuestras vacaciones.

Rutas y excursiones

Pero el disfrute es para todos, y nada mejor para vivir momentos inolvidables en familia que acercarnos juntos a las maravillas de las montañas prelitorales. Aquí tenemos multitud de propuestas: rutas guiadas, excursiones por los parques de la cordillera Litoral y del Montnegre y el Corredor y de la Serralada de la Marina, recorridos por el entorno del río Tordera y sierra de Miralles, salidas en bicicleta de montaña en plena naturaleza… No va a ser por falta de opciones.
Y una vez alimentado nuestro espíritu aventurero, seguro que nos apetece satisfacer el cultural. Con un poco de habilidad, seremos capaces de hacer atractivas también estas visitas para nuestros hijos.

Cultura y gastronomía

En el Maresme, descubriremos un importante legado modernista y una gran variedad de museos, centros culturales y etnográficos, donde todos podremos obtener lecciones muy valiosas. Nuestros hijos, como decimos, no se cansarán porque no faltan los espacios de interpretación dirigidos a los más pequeños, para que empiecen a apreciar valores que les serán de gran utilidad.
Otro gran atractivo de Catalunya, reconocido en todo el mundo, es la sabrosa y variada gastronomía, con especialidades marineras y de montaña que se pueden degustar en restaurantes a lo largo de todo el territorio.

Comunicaciones excelentes

Todo esto nos da idea de una comarca preparada para recibirnos con todas las garantías. Para ello, una accesibilidad completa es fundamental, y aquí esto también lo encontraremos. Todos los municipios cuentan con excelentes comunicaciones por carretera y ferrocarril, y no están lejos de los aeropuertos de Barcelona-El Prat y Girona-Costa Brava.

Destino de Turismo Familiar

Más garantía aún es el empeño de la comarca por hacer de este un destino cada vez más atractivo para las familias. Destino de Turismo Familiar (DTF) es una marca de especialización creada por Agencia Catalana de Turismo, que se otorga a destinos especialmente sensibles al turismo familiar. La idea detrás de esta marca es que los municipios o zonas turísticas reciban un reconocimiento si ofrecen recursos y servicios de calidad especialmente para familias. Entre estas facilidades, se valoran alojamientos y restauración adaptados para las necesidades de quienes viajamos con hijos, como menús infantiles, así como una gran variedad de propuestas de ocio y entretenimiento.

Las ventajas para nosotros son más que evidentes, y se agradece enormemente que exista un sello así, porque tenemos la garantía de que encontraremos justo lo que buscamos. Hay algunos aspectos claves que cubren todos los DTF: garantiza, como decíamos, servicios especializados para familias; pone atención especial a las normas de seguridad, tanto en espacios públicos como en el alojamiento turístico; existen programas de animación, servicios y actividades para los niños; cuenta con instalaciones adecuadas para los más pequeños en zonas públicas, de alojamiento y de oferta complementaria; da un acceso fácil a la información de los programas diarios, para poder planificar con antelación, y dispone de servicios médicos y farmacias de guardia.
En la actualidad, el Maresme cuenta con 4 destinos certificados con la marca Destino de Turismo Familiar: Calella, con el 15% de la oferta turística certificada, Malgrat del Mar, con el 25% de la oferta turística, Pineda del Mar, con el 15%, y Santa Susanna, con el 35%.

Ninguno de estos reconocimientos son casuales ni fortuitos, sino fruto de un esfuerzo continuado por ofrecer un turismo de calidad para un segmento, el familiar, que tantas necesidades de atención requiere.

Atractivos turísticos

Calella fue uno de los primeros municipios de Cataluña en desarrollar una oferta de alojamiento dirigido a familias, hace ya más de 50 años. Este esfuerzo la convirtió en la capital turística de esta zona de la costa barcelonesa. La localidad todavía mantiene aquello que le deparó tanto éxito: un gran atractivo en sus playas y ofertas para el turismo familiar, y además añade nuevas propuestas de ocio para niños y adultos continuamente.

Las playas largas y anchas de Calella son ya legendarias, y desde hace unos años se han dotado de servicios excelente y variados, con áreas de ocio para niños y adultos. Podemos comprobarlo en playas como la Gran o la de Garbí, junto a las zonas más céntricas, que ofrecen numerosos equipamientos deportivos, zonas de juego infantil –con hinchables, puntos de lectura y otras propuestas complementarias–, y un plan de animación turístico gratuito que incluye actividades festivas, musicales y artesanales, para diversión de toda la familia.

En verano, las playas son siempre una fiesta. Los martes y jueves, podemos vivir una divertida fiesta de la espuma; los lunes y miércoles, nuestros hijos se lo pasarán en grande con los talleres infantiles; los viernes, todos a bailar en la mini discoteca sobre la arena o a participar en las actividades que tienen lugar en el paseo de Manuel Pugvert.

Y si preferimos viajar en invierno, también encontraremos propuestas muy interesantes. El Caga Tió Momumental, fiesta en la que se organizan diversas actividades; el Pesebre Viviente; el Home dels Nassos, tradición catalana que se celebra en la calle, con un personaje que tiene tantas narices como días que faltan para que acabe el año; o el divertido carnaval infantil.

Y, por supuesto, siempre podemos disfrutar con las rutas en bicicleta o senderismo, para practicar bajo un sol que brilla casi todo el año. Podemos, por ejemplo, caminar tranquilamente con los niños a lo largo del paseo de Manuel Puigvert, también llamado paseo del Mar. Si queremos caminar un poco más, los alrededores de Calella cuentan con itinerarios de naturaleza de distinta duración y grado de dificultad, para que podamos elegir. Estos itinerarios recorren lugares como el parque Dalmau, con 18 hectáreas de vegetación y espacios de juego infantil; la atalaya de Les Torretes, presidida por las ruinas de dos antiguas torres de comunicación, o el entorno de la fábrica textil Llobet-Guri, hoy convertida en espacio para entidades y actividades ciudadanas. Y no os perdáis el paraje de Les Roques, un espacio verde de gran belleza con diminutas calas de aguas transparentes.

No solo la diversión está garantizada. La localidad de Calella cuenta con una oferta muy amplia de alojamientos y restaurantes para todos los gustos: desde los más tradicionales a los que muestran una tendencia más actual.

Ya hemos adelantado algunas de las actividades festivas que podemos encontrar aquí. Merece la pena profundizar un poco más, porque en este apartado, Calella es rico en acontecimientos populares de carácter familiar, con eventos tan conocidos como las Jornadas Internacionales Folclóricas, el Aplec de la Sardana, la Feria de Calella y el Alto Maresme, las dos fiestas mayores y la Feria Renacentista, perfecta para nosotros, porque es una magnífica oportunidad para que los más pequeños conozcan hechos históricos y tradiciones a través del espectáculo.

Ofertas para familias

Malgrat del Mar es una localidad con una gran oferta comercial. Las calles y plazas nos ofrecen numerosos establecimientos de todo tipo en los que vale la pena detenerse. Pero es en la oferta para familias donde encontraremos las mejores posibilidades de ocio. Sus playas son ideales para nosotros. La del Centre destaca como lugar perfecto para la diversión y el reposo en familia, como también con la de La Conca y de La Punto del Riu Tordera, que incluye un espacio protegido con dunas muy cercano a la desembocadura de este río. En este tramo, podremos contemplar especies vegetales y pájaros propios de esta zona deltaica. Por otro lado, el litoral de Malgrat también ofrece diversión al máximo mediante la práctica de deportes náuticos.

Los parques públicos son una excelente alternativa a la diversión en la playa. Destacan el de Can Campassol, antiguo jardín de la casa natal de Zenobia Camprubí, esposa del Premio Nobel de Literatura Juan Ramón Jiménez; el de El Castell, situado en un cerro con magníficas vistas sobre la población y equipado con zonas de recreo, y el de Francesc Macià. Este último tiene una superficie de 40.000 metros cuadrados, e incluye áreas de juego infantil con zona para menores de 3 años, instalaciones para practicar deporte, un anfiteatro para espectáculos, zonas botánicas, espacios escultóricos… Merece la pena pasar un buen rato con los niños en cualquiera de estos espacios públicos, porque están preparados, como vemos, para acoger a familias que buscan lugares donde disfrutar con sus hijos.

Malgrat tiene también una amplia tradición festiva. Anualmente, se organiza la Feria de la Primavera, la Feria de Invierno, las dos fiestas mayores, las Jornadas Internacionales Folclóricas, el Festival Internacional de Bandas de Música, el Festival Internacional Coral, recitales de habaneras, etc. A estas jornadas culturales, se unen las Jornades Gastronòmiques del Fesol del Ganxet. El fesol es una legumbre que se cultiva en el interior del municipio, y que resulta deliciosa cuando llega al plato. Es una muestra de las propuestas culinarias que podemos encontrar aquí, donde no faltan los platos marineros a base de pescado, ni tampoco los productos de la huerta que crecen en las zonas del interior.

Nos interesa dejar un poco de nuestro tiempo para visitas al estilo más tradicional, porque nos perderíamos mucho de la esencia de Magrat del Mar si las dejamos pasar. Desde el paseo marítimo, podemos divisar la conocida Pilona, una plataforma artificial que, al principio del siglo XX, se utilizaba para embarcar el hierro que llegaba desde las minas de la montaña, a través de una instalación metálica. Si caminamos un poquito hacia el interior, descubriremos otras maravillas que nos llamarán la atención. Destaca la iglesia de Sant Nicolau, un bonito edificio de grandes proporciones que se ha ganado el sobrenombre de catedral de la costa. En nuestro paseo, podremos contemplar también el edificio de la Cooperativa, la fachada modernista del Ayuntamiento y el antiguo hospital.

Continua…

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