Vacaciones rurales para disfrutar jugando

“Queremos jugar” es, seguramente, la frase que cualquier padre está más acostumbrado a oír y que en verano se hace aún más omnipresente. Por eso el turismo rural no es sólo una propuesta más para las vacaciones en familia, sino que además en muchos casos añade un componente lúdico capaz de hacer disfrutar a pequeños y mayores.

EscapadaRural.com, el portal especializado que reúne la mayor oferta a nivel nacional, nos presenta cuatro opciones para practicar turismo rural en los que la diversión está asegurada, ya que el juego es una parte esencial de la estancia. A todos nos gusta jugar y estos establecimientos lo saben, así que han comenzado a abrazar ese concepto todavía moderno de «gamificación». ¿Preparados?

1. Jugando con la mitología cántabra

En medio de un espléndido valle de Cantabria, en San Vicente del Monte, se encuentra la casa rural el Sendero del Agua, uno de los ejemplos más destacados de gamificación en turismo rural. Para que los viajeros visitaran el bosque que rodea al alojamiento, una de las zonas más hermosas, la propietaria se inventó un juego que ha terminado por convertirse en un reclamo para los visitantes. Se entierran 5 figuras (elaboradas por una artista local) de la mitología cántabra en el bosque. El juego consiste en encontrarlos y sacarse una foto con ellos. Quienes lo logren, recibirán un bote de mermelada casera. El premio es simbólico, lo que importa es que los niños le piden más figuras para encontrar, todos han disfrutado del paisaje natural con emociones positivas y vuelven a sus hogares conociendo parte de la cultura cántabra. Por si fuera poco, en el Sendero del Agua también se organizan yincanas, un clásico de los juegos en la naturaleza.

2. Convertirse en detectives unos días

La Casona de Tresgrandas, en Llanes (Asturias), es una casa rural atípica. Allí se organizan actividades lúdicas de lo más insospechadas. Por ejemplo, fines de semana detectivescos. El ambiente es perfecto: a 3 km de la playa y unos pocos más de los Picos de Europa. Llevan 15 años organizando su «fin de semana detectivesco», poniendo a prueba la sagacidad y astucia de los participantes. «El viernes nada más llegar al hotel, se os facilitará la acreditación de detective. Después os enteraréis de que ha ocurrido un terrible y misterioso asesinato, y se os dirá que las pistas las podréis encontrar en vuestra habitación. De esta manera, dará comienzo una misteriosa aventura». Un kit de detective profesional, premios, un director de juego, 3 días y 2 noches es todo lo que necesitas para revivir las novelas de Sherlock Holmes. Y en Asturias. El único misterio que queda es «¿por qué no lo conocías todavía?»

3. Geocaching, en busca del tesoro

Se esconde un tesoro, se apuntan las coordenadas y se hacen públicas. Así otros pueden, mediante un GPS, ir en su busca. Si en el proceso de búsqueda se recorren además rutas de quitar el hipo, mejor que mejor. En España aumentan cada día las personas interesadas en este juego compartido y, claro, muchas casas rurales también han sabido entretener a sus inquilinos con aventuras en plena naturaleza. Es el caso, por ejemplo, de Cal Prat y Cal Farrés, dos alojamientos rurales de Calonge de Segarra (Barcelona), ambos situados en rutas de geocaching, además de los juegos clásicos de puzles, muñecas, triciclos, patinetes, pizarras… Una buena oportunidad para pasar tiempo disfrutando en familia.

4. Talleres y manualidades para los reyes de la casa

En Paraíso del Tiétar, una casa rural situada en La Adrada (Ávila), tienen 8 hectáreas de pinar centenario en los que realizar talleres y manualidades dedicados a los niños. Aquí se organizan yincanas, algo habitual en las casas rurales adaptadas a los más pequeños, pero también ofrecen talleres con materiales reciclados, manualidades y juegos para aprender a fabricar velas, jabones, etc. Han pensado en todo, así que también organizan juegos cooperativos, tradicionales y, la joya del verano: actividades en la piscina. Al tratarse de una casa de turismo rural se puede dar de comer a los animales de la granja, probar los tomates, los pimientos o los huevos de producción ecológica y llegar a reconocer pájaros y ardillas. Si todo esto te parece poco, los niños (y mayores) pueden divertirse con el minigolf, el baloncesto, el pádel… Una escapada completa dirigida para las familias.

3 comments

  1. Francina

    Que complejos tan bonitos! Aunque me quedan un poco lejos algunos pero sin duda los quiero visitar alguna vez! Soy de Barcelona y hace poco fui al hotel rural Vilars Rurals de Cardona, que esta muy cerquita de Barcelona y me va genial. Os invito a que lo visitéis, está muy bien y todo pensado para los niños ya que no dejan de divertirse!

    Aquí os lo dejo: http://www.vilarsrurals.com/vrcardona/esp/

    Un gran saludo!

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