El turismo de esquí vuelve con un enfoque más wellness y con las reservas despuntando

 

La nieve vuelve y con ella las pistas de esquí, que ya comienzan a abrir sus puertas ante la perspectiva de una temporada en la que se prevé un repunte importante en las visitas. De acuerdo a los datos de Weekendesk, las reservas para las zonas de esquí y de montaña han mostrado un espectacular incremento de 13% con respecto a las temporadas anteriores (2019/2020 y 2020/2021), de acuerdo a los datos de Weekendesk.es, portal especializado en escapadas temáticas.

Esta nueva tendencia ha llevado a consolidar una nueva percepción del turismo de esquí como experiencia de bienestar. Al enfoque de deporte y aventura los españoles optan por añadir servicios que le proporcionen una experiencia más satisfactoria y completa. Prueba de este cambio de percepción es que el 42% de las escapadas más vendidas a zonas de montaña suelen incluir wellness, a parte de los propios servicios de esquí del destino. Un spa, un masaje, jacuzzi o balneario son las opciones más elegidas para completar su fin de semana en la nieve. Los planes que, además, integran la gastronomía muestran un repunte suponiendo el 20% de las ventas.

El auge de este tipo de paquetes más completos, con experiencias más inmersivas y para todo el fin de semana ha impulsado el aumento del gasto medio por paquete un 18%, pasando de 179 euros a 211 euros, respecto al año pasado, según el análisis hecho por Weekendesk.es.

“La temporada de esquí siempre ha sido clave para el sector turístico, especialmente en regiones de montaña. La particularidad es que ahora asistimos a un fenómeno que nos ha llevado a replantear la oferta añadiendo otros componentes que se han mantenido en auge con la pandemia: el bienestar como manera de viajar. Este nuevo escenario obliga al sector a facilitar, aún más, la personalización de las experiencias con carácter privativo y, sobre todo, seguras para que los clientes se sientan confiados”, explica Brigitte Hidalgo, directora de operaciones de Weekendesk.

Aragón, Cantabria y Cataluña se consolidan como las regiones más demandadas entre los turistas que buscan estas nuevas experiencias wellness en la montaña.

Aragón, el rey de las pistas

Aragón es uno de los lugares tradicionales por excelencia en España para el esquí y este año se afianza como el de mayor demanda. En lo que va de temporada las reservas han aumentado un 22% con respecto al año pasado, siendo Huesca la provincia que lidera las ventas, no sólo a nivel nacional sino también comunitario.

Un ejemplo de ello es la estación de Formigal – Panticosa, el mayor destino de esquí en la península y la gran referencia para los amantes de este deporte. Ahora, amplía su oferta a un público no tan experto, que busca unir la experiencia de descanso y cuidados de un hotel con la adrenalina de bajar por una pista de esquí. Uno de los planes que triunfan es el que incluye, además del alojamiento y el desayuno, la experiencia en un circuito termal en medio de la montaña. Todo un lujo para quienes quieran disfrutar de los deportes de nieve y tener momentos de paz y tranquilidad.

Cataluña vuelve a tomar impulso

El territorio catalán figura en el top de los destinos más deseados por los españoles para esta temporada de esquí. Hasta la fecha, las reservas se han disparado un 74% en lo que va de año y la previsión es que siga creciendo en lo que queda de invierno. Dentro de la región, Girona y Lleida se posicionan como los destinos preferidos por los amantes de la nieve.

La estación de esquí más antigua de Cataluña, La Molina, es uno de los principales atractivos de la región, especialmente para los nostálgicos de la nieve. Acompañada por las preciosas vistas de los pirineos catalanes, sus instalaciones pensadas para los principiantes del esquí la convierten en el enclave ideal para disfrutar en familia. Por la zona, alojamientos han comenzado a ofrecer planes que integran todo lo que un amante del esquí y el wellness desea: forfait, circuito de spa y cena gastronómica, los cuales acaparan gran parte de las ventas.

Andalucía: el sur también para turismo de nieve

Hacia el sur, Andalucía sigue fortaleciendo su posicionamiento como destino de nieve y montaña, con un notorio crecimiento en las reservas de 54%. Jaén y Granada encabezan los destinos más deseados para disfrutar de un viaje a la montaña sin necesidad de desplazarse al norte de la península.

Dentro del territorio, la Sierra de Granada se consolida como referente andaluz del turismo para las actividades de nieve. Los paquetes con alojamiento y desayuno que tienen como componente extra el forfait resultan cada vez más atractivos, e incluso, imprescindibles para muchos viajeros en esta época donde es esencial salir de casa con todo bien planificado.

Cantabria: mar, montaña y esquí en un sólo lugar

Cantabria es otro de los destinos de montaña que se posiciona en el top de los favoritos para las aventuras en invierno. Su peculiar geografía permite disfrutar de una mañana de montaña y una tarde de paseos por la playa a tan solo unos minutos de distancia.

Enclavado en zona montañosa, el valle de Peñarrubia es uno de los destinos más atractivos de la región cántabra, donde la belleza de la naturaleza aún se perfila intacta. La Hermida, el desfiladero más grande e impresionante de España, se ha erigido como uno de los enclaves ideales para unas vacaciones en conexión con la naturaleza. Actividades como los recorridos con raquetas de nieve están adquiriendo especial popularidad en ciertas zonas, así como los paquetes de escapadas que combinan gastronomía y wellness que incluyen alojamiento, con cenas tradicionales y circuito de spa para una desconexión total.

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