Jaca: Un museo vivo

Jaca es el principal referente del turismo en el Pirineo. Un enclave estratégico, un centro neurálgico desde el que disfrutar de la montaña y de la naturaleza que en sí mismo ya es un aliciente turístico por ocio, cultura, historia, arte, deporte, naturaleza, gastronomía y comercio.

 Rodeada de altas y nevadas montañas, su atmósfera limpia y soleada (la ciudad más soleada de España), y su importante legado patrimonial y cultural han convertido a esta ciudad en un destino de primera categoría para disfrutar los meses de invierno y de verano. Miles de turistas acuden cada año para descubrir esta villa única, que impresiona por sus numerosos atractivos, tan interesantes como diversos.

La capital de la Jacetania resulta, para sus visitantes, un auténtico museo vivo. Sus más de dos mil años de historia han dejado una profunda huella en sus monumentos y calles. Un paseo por el casco antiguo, declarado Bien de Interés Cultural, permite encontrar elementos arquitectónicos del románico, del renacimiento y del modernismo. Todo un viaje a distintas épocas a través de sus estilos arquitectónicos.

La catedral de San Pedro, que data de 1063, uno de los primeros templos románicos de España, entre los monumentos de este estilo de mayores dimensiones con mayor número de elementos artísticos y ornamentales. Jaca fue la primera capital del Reino de Aragón.

El Museo Diocesano, ubicado alrededor del antiguo claustro románico de la catedral, contiene una de las mejores colecciones de pintura mural del siglo XI al XVI que existen en España. La gran joya del museo es la sala Bagüés,‘Capilla Sixtina del Románico’, que contiene el conjunto pictórico más importante del estilo románico conservado en España. Jaca es el “campamento base” natural para conocer San Juan de la Peña y sus monasterios.

Jaca es, además, un enclave privilegiado del Camino de Santiago. Para todo ello, se organizan visitas guiadas que dan a conocer la Jaca modernista, el patrimonio natural e histórico de Jaca y sus alrededores, además de la tradicional ruta románica.

Ocio, cultura y comercio

Jaca no solo posee un rico patrimonio histórico-religioso. Su fortaleza del  siglo XVI, la Ciudadela, que convirtió a Jaca en una importante plaza militar, es un ejemplo arquitectónico único y que merece la pena conocer. Actualmente, los turistas tienen la oportunidad de descubrirla de forma original: a través de una visita teatralizada. ‘La memoria de las piedras’ es un espectáculo que traslada a sus visitantes a finales del siglo XVI, cuando el rey Felipe II la mandó construir.

También se está recuperando el fuerte de Rapitán, enclave militar estratégico desde el que se pueden disfrutar unas panorámicas inigualables de Jaca y el valle del Aragón. Asimismo, en el itinerario histórico por la ciudad, también puede incluirse la variada y rica oferta comercial de los múltiples comercios de Jaca, que ofrecen verdadera calidad, cada uno en su especialidad y ramo.

Naturaleza y montaña, en plena ciudad

Los visitantes cuentan con otro aliciente: las zonas verdes y de paseo de Jaca. No en vano, la localidad altoaragonesa es una de las ciudades de España con más zonas verdes por habitante, un total de 50 hectáreas repartidas por todo el municipio. El paseo de la Constitución (un auténtico pulmón verde en el centro de la villa), el parque de San Lure, el paseo de la Cantera, el paseo de Mocorones y los glacis de la Ciudadela son magníficos lugares en los que disfrutar de las vistas panorámicas y de la naturaleza en la ciudad. En plena ciudad pero a un paso de la Naturaleza, de la auténtica montaña.

Deporte

El nombre de Jaca va unido al del deporte invernal, tanto en lo que respecta al esquí y sus distintas variantes, como al patinaje sobre hielo y a la práctica de las muchas posibilidades que el entorno ofrece a los amantes del montañismo. Su cercanía a Candanchú, Astún, Somport, Formigal y Panticosa convierten a esta localidad en un destino perfecto durante los meses más fríos para los aficionados a los deportes invernales.  Sin embargo, no hay que olvidar que los meses de primavera y verano también brindan sugerentes alternativas deportivas en la antigua capital del Reino de Aragón.  El Pabellón de Hielo de Jaca, inaugurado en 2007, que fue pensado para celebrar eventos deportivos y  culturales ha acogido campeonatos mundiales de hockey hielo, nacionales e internacionales de patinaje artístico, de curling, así como de otras disciplinas deportivas y culturales. Es la pista de hielo más grande de Europa. En sus inmediaciones, se encuentra el complejo deportivo con unos competitivos servicios de piscina climatizada y al aire libre, centro de spa-fitness, gimnasio, canchas de tenis, de squash, de fútbol, de atletismo, etc., en los que los visitantes pueden dedicarse a la práctica deportiva, a hacer ejercicio y al relax.

Jaca resulta, asimismo, un lugar idóneo para la práctica de deportes de montaña, desde el senderismo hasta el barranquismo, pasando por la escalada. Los paisajes únicos e inolvidables de los que se disfruta mientras se practica cualquiera de estos deportes dejan huella en todos los visitantes que se acercan a conocer la Perla del Pirineo.

Folclore en los pirineos: el escaparate del mundo

Los turistas durante la temporada de verano pueden disfrutar de un amplio abanico de propuestas para su tiempo libre. Entre julio y agosto, entre los días 31 y 4, está previsto que se celebre la 50ª edición del Festival Folklórico de los Pirineos, con grupos de los cinco continentes, que llenarán las calles de música, bailes y cultura desde la mañana a la noche.

Actuarán casi veinte formaciones extranjeras, procedentes de Armenia, Tartarstán, Francia, Alemania, Guinea Conakry, Sultana de Omán, Guatemala, Chile, México, Ecuador, Estados Unidos (USA), Puerto Rico, Filipinas, Kalmukia o Nueva Zelanda, entre otros países, además de otros representantes de España y de Aragón.

Esta iniciativa, que comenzó en la pasada década de los años 60, hizo que Jaca se convirtiera en el escaparate del mundo, al reunir a grupos de los cinco continentes, y abrió una ventana cultural y de comunicación desde España al resto del mundo y, sobre todo, a Francia, país vecino, y a toda Europa con quien entonces España no tenía prácticamente relación.

El Festival de Jaca hizo de lazo de unión entre España y Europa, cuando prácticamente no existían nexos ni vínculos más allá de los Pirineos. Y, al mismo tiempo, además de abrir España a Europa, también recibió, acercó y dio a conocer la cultura de países europeos y de todo el mundo a España y los españoles, poco a poco.

Durante la larga historia del Festival de los Pirineos, cuya primera edición se celebró el 3 de agosto de 1963, por los escenarios giratorios, una de las aportaciones escénicas del certamen jaqués al panorama español, y las calles y plazas de Jaca han pasado grupos folclóricos de 128 países diferentes.

Se trata del festival folclórico más antiguo de España y uno de los más populares ya que la mayor parte de las actuaciones de los participantes transcurren en las calles de la ciudad, confundiéndose con el público. Durante el festival, se organizan también encuentros culturales, tertulias y charlas en las que los representantes de los grupos folclóricos hablan sobre las costumbres de sus países de origen. Más información en la página web del festival (www.festivaljaca.es).

www.jaca.es

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