Guadalajara. Su arquitectura negra.

La arquitectura en Guadalajara convive con la naturaleza en perfecta unión. Te ofrecemos 10 lugares de la naturaleza que no te puedes perder.

En la zona noroeste de la provincia se recupera la esencia del pasado se revive en lugares mágicos donde cada rincón es un pequeño descubrimiento. La historia y forma de vida de sus habitantes, además de los materiales de la zona, han permitido que hoy estos pueblos compongan un patrimonio único en los pueblos de la Arquitectura Negra de Guadalajara.

La comarca nos ofrece unos paisajes de alta montaña donde el agua no deja de brotar en forma de cascadas, arroyos o ríos que se abren paso entre estrechos cañones de extraordinaria belleza. En los pueblos de la Arquitectura Negra, la diversidad paisajística deslumbra por sus sabinares, pinares, dehesas y desfiladeros que desprenden brillos metálicos por sus paredes de pizarra. Predominan robles, fresnos, bosques de pinos, enebros, sabinas o acebos. Mientras que en la zona de El Cardoso de la Sierra se encuentran pinos, pastizales y los hayedos más meridionales de la Península Ibérica, en Majaelrayo se alternan los carrascos, con los abedules, tejos, sauces y avellanos. Y en las zonas más altas, el brezo y la gayuba decoran las laderas rocosas. Frutos silvestres, setas, plantas medicinales y aromáticas como la manzanilla, el cantueso, el romero y el tomillo adornan esta tierra con su aroma y toques de color.

La variedad de espacios naturales propicia una fauna variada y abundante. Encontramos jabalíes, corzos y ciervos. El gato montés, la garduña y el zorro también son especies que han proliferado gracias a la abundancia del matorral. Las águilas reales con su majestuoso vuelo, son fáciles de ver por los roquedos. En los ríos, truchas, nutrias y carpas abundan en las aguas gélidas del deshielo.

Los 10 paseos para perderse

1. Las Chorreras de Despeñalagua en Valverde de los Arroyos. Solo el paseo merece la pena pero más aún, cuando nos espera una impresionante cascada de un desnivel de 80 metros. El camino comienza desde la iglesia y nos lleva por huertos, frutales y castaños hasta llegar a un anfiteatro casi vertical. Se encuentra en mitad del Parque Natural Hayedo de Tejera Negra, el bosque de hayas más meridional de Europa.

2. La Pequeña Ciudad Encantada se encuentra al norte Tamajón. El viento y la lluvia han creado, a partir de la roca caliza, dolinas, cuevas y torcas. Muy cerca de este complejo calcáreo encontramos un sabinar con ejemplares centenarios. Entre una espectacular naturaleza se esconden casas hechas en piedra y pizarra, singulares construcciones que conservan su primitiva arquitectura; muros, cubiertas, pavimentos y cercas. Aquí la vida trascurre despacio, sin prisa. Paseando por ellos nos envuelven aromas de jaras, brezos, nogales, hayas…y sobre todo respiramos aire puro.

3. Arroyo y Cascada de la Matilla en Majaelrayo. Saliendo desde Robleluengo nos espera un paseo de 45 minutos entre robles y jaras, disfrutando de una magnífica panorámica de Majaelrayo y del pico Ocejón.

4. Embalse de El Vado. En la carretera de Tamajón a Retiendas. Fue construido en 1960 y bajo sus aguas se encuentra el municipio de El Vado.

5. Pico Ocejón. Con 2.048 metros de altitud, es la cima más emblemática y se divisa desde todos los Pueblos de la Arquitectura Negra. Se puede acceder a él desde Majaelrayo y Valverde de los Arroyos. Durante el ascenso las rocas de pizarra se mezclan con las jaras y robles. Otras cumbres importantes, las tres en municipio de El Cardoso de la Sierra, son el Pico de Lobo (2.273 m), la más de alta de Guadalajara, seguida de “el Cerrón” (2.199 m) y el Pico de la Tres Provincias (2.139 m), que limita con Guadalajara, Madrid y Segovia.

6. Ribera y Hoz del Río Jaramilla. Afluente del río Jarama, modela a su paso un camino sinuoso de gran belleza que discurre por Matallana y Campillo de Ranas, donde se encuentra el increíble Valle del Arroyo del Soto.

7. Valle de Robles en Robleluengo. Los robles forman lindes arboladas en una dehesa salpicada de cantueso. Al fondo del valle, el río Jaramilla completa este idílico paisaje.

8. La Cascada del Aljibe. Situado en el antiguo camino que unía Matallana con El Espinar, nos encontramos con una sucesión de saltos de agua con tres pozas grandes. El arroyo del Soto nos brinda este espectacular escenario antes de unirse con el río Jarama.

9. El Roble Hueco de Campillo de Ranas. Se desconoce su edad pero los más ancianos del lugar reconocen que lo recuerdan así desde hace años.

10. Puente Matallana sobre el río Jarama en Campillo de Ranas. El uso de la arquitectura negra se refleja en otro tipo de construcciones, como son puentes y pasos de ganado.

Texto: GEO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *