Asturias en 7 días. Un recorrido para divertirse en familia

Preparad las cámaras, recargad la baterías y disponed también vuestro ánimo porque vamos a emprender un viaje emocionante que querremos recordar. Os proponemos una ruta de una semana para descubrir las maravillas de Asturias. Será un recorrido de oeste a este, donde disfrutaremos con el arte, la historia y la naturaleza. Garantizado: vuestros hijos no os preguntarán cuánto falta para llegar.

Día 1

Comenzamos nuestra ruta en una pequeña y encantadora comarca que es, además, reserva de la biosfera. Hablamos de Oscos-Eo, que limita al este con Galicia. Proponemos aquí un paseo en barco por la ría del Eo, donde podremos apreciar uno de los estuarios más bonitos de España. Será también un paseo educativo, porque nuestros hijos podrán comprobar distintos aspectos de la flora y la fauna marina de la ría. Hay distintas empresas que organizan estas actividades, y salen aproximadamente cada media hora, con paradas en los puertos de Castropol, Figueras y Ribadeo. Si optamos por la subida a Abres, una de las posibilidades disponibles, conoceremos San Tirso de Abres, galardonado con el premio Pueblo Ejemplar en la última edición de los premios Príncipe de Asturias.
A unos 27 kilómetros al sur, se encuentra el concejo de Taramundi, otro de nuestros puntos recomendados. No podemos perdernos allí el Conjunto Etnográfico de Os Teixois, que se encuentra en la encantadora aldea del mismo nombre. Se trata de una exposición que nos transportará a los siglos XVIII y XIX, a través de los ingenios mecánicos que generaron riqueza en la comarca. Descubriremos el funcionamiento del molino, para moler los cereales, de la piedra de afilar, para preparar las herramientas, o del generador, una verdadera minicentral eléctrica. Nuestros hijos no saldrán de su asombro.
Después de un día de emociones, nos merecemos todos un descanso. Os proponemos quedaros en Taramundi para pasar la noche, porque allí podréis hospedaros en el Hotel La Rectoral, una casona del siglo XVIII adaptada en 1986 para convertirse en un hotel de 4 estrellas con 18 habitaciones dobles. Por algo se dice que esta es la cuna del turismo rural.
Pero seguro que os apetece disfrutar de una buena cena antes del merecido descanso. Os recomendamos que os acerquéis al restaurante Los Arándanos, donde ofrecen una cocina tradicional renovada, con sabores de antaño y la frescura de hoy. La calidad está en los detalles, y en Los Arándanos cultivan ellos mismos los ingredientes en su huerto ecológico.

Día 2

En nuestro segundo día, nos toca emprender la marcha y abandonar la comarca de Oscos-Eo. Aunque si tenemos tiempo, no estaría de más disfrutar un poco más de las posibilidades que encontramos aquí. Podríamos acercarnos al Museo de la Cuchillería o a la cascada A Seimeira; también, recorrer a pie la Carbayal de Salgueiras, donde atravesaremos bosques legendarios, visitar Mazonovo, que es el mayor museo de los molinos de España, o presenciar el Museo-Telar de Pilar Quintana.
En cualquier caso, como decimos, debemos partir, y lo haremos rumbo a Vegadeo. Por el camino, podemos parar en el Mazo de Meredo, un conjunto natural acondicionado como área recreativa, que permite combinar cultura y ocio en un mismo espacio. El conjunto alberga el propio mazo, un molino harinero y una piedra de afilar.
Una vez en Vegadeo, tenemos dos opciones: ir más rápido por la N-634 o decidirnos por la comarcal AS-22, una carretera secundaria que nos ofrecerá mejores vistas. En cualquier caso, llegaremos a Puerto de Vega, que es nuestro destino. Esta es una pequeña localidad pesquera, donde podremos tomar unas sardinas en el puerto, pasear por sus callejuelas, recorrer la senda costera a pie hasta la playa de Frejulfe o, simplemente, detenernos para que los pequeños disfruten en el parque de la localidad.
Pero antes de llegar no podemos dejar pasar la oportunidad de detenernos un momento en Coaña, donde descubriremos el castro de Villacondide. Los castros fueron aldeas fortificadas que se concentraron siglos antes de la conquista de Roma. Este es uno de los más populares de Asturias, y cuenta con un aula didáctica en la que se muestra la evolución desde su origen hasta el contacto con el mundo romano, cuando la explotación del oro tomará un papel decisivo en estos poblados. La oportunidad para ilustrar a nuestros hijos es perfecta.
Asimismo, otra de las sorpresas que esconde la cuenca del Navia son sus inmensas posibilidades: senderismo, visitas guiadas, talleres infantiles, teatros, museos…
Si el tiempo acompaña, no os olvidéis de programar un descenso en canoa por el río Navia. A escasos kilómetros de Coaña, en Serandinas (Boal), encontraréis la empresa KalyAventura, que os facilitará la actividad para descender el Navia en canoa, programar una salida en BTT, descubrir los cañones de río Frío o, simplemente, guiaros en alguna de las rutas culturales y etnográficas que ofertan en la zona.
Y tras nuestra pequeña aventura, continuamos rumbo a Luarca, la villa blanca de la Costa Verde. De entre las muchas actividades y visitas que os seducirán en esta hermosa localidad, destacamos algunas de las más atractivas. Por ejemplo, podemos dar un relajado paseo desde El Chano hasta el puerto y allí detenernos en cualquiera de las sidrerías que se enfrentan al puerto. Si nuestros hijos nos reclaman acción, podemos llevarles al Museo del Calamar Gigante, donde nos transportarán a las profundidades marinas a través de una cuidada escenografía.
Seguro que nos queda tiempo para conocer algo más de lo que nos ofrece los alrededores de Luarca, sobre todo si buscamos alojamiento. Podemos decantarnos por los hoteles con la marca de calidad Casonas Asturianas, un sello distintivo que concede el Principado de Asturias. Otras opciones son las casas de aldea o apartamentos que también cuentan con su propio sello; en este caso, la marca Aldeas Asturias, Calidad Rural.

Día 3

Antes de volver al coche para reemprender la ruta, os aconsejamos un pequeño paseo por el Cabo Busto, donde contemplaremos unas vistas de impresión. A través de un sendero bien marcado, encontraremos lugares preparados, como miradores desde donde dominaremos parte del litoral. Una delicia.
De nuevo en la carretera, proseguiremos el viaje rumbo a Cudillero, un pueblo pesquero. Esta es una de esas localidades con un encanto especial que enamora al instante. Nos sentiremos en una atmósfera mágica recorriendo sus calles empinadas y angostas, asomándonos a sus miradores o contemplando sus casas agolpadas en la ladera, formando un anfiteatro, una de las estampas más típicas de la costa asturiana. Hablando de cosas típicas, nada más adecuado que hacer una visita a cualquiera de las sidrerías que encontraremos en la Plaza de la Marina. Aquí también podremos descansar en bares o restaurantes, mientras nuestros hijos se divierten al borde del mar. Si nos fijamos, el anfiteatro del que hemos hablado parece tener a la plaza como escenario, y este conjunto está declarado como Conjunto Histórico Artístico.
Hemos dedicado un buen rato a nuestro disfrute, y ahora le toca el turno a nuestros hijos, que a estas horas estarán reclamando un poco de nuestra atención. ¿Qué tal la visita a una granja? Es una opción muy adecuada para quienes vivimos en ciudades y, por tanto, tenemos pocas oportunidades de ilustrar a nuestros hijos en lo referente al mundo rural. La granja La Cuesta nos deparará un fin de jornada ideal para los pequeños. Las actividades no pueden ser más atractivas: paseos en poni, ordeñar vacas, alimentar a terneros, jugar con las cabras, montar a caballo… La mejor forma de tener un contacto directo con entornos que solo conocen por los libros y fichas del colegio.

Día 4

En nuestro cuarto día de viaje, nos llega el momento de conocer las ciudades de Asturias. Nos será sencillo afrontarlas, porque hay unos 20 minutos de distancia entre cada una de ellas. Todas combinan las costumbres más arraigadas con el desarrollo propio del siglo XXI, y siempre encontraremos servicios profesionales que nos ayudarán en nuestra visita, oferta de alojamiento de primer orden y la posibilidad de disfrutar de lleno del Paraíso Natural.
Avilés tiene un casco antiguo casi desconocido y que está declarado Conjunto Histórico Artístico Monumental. En su recorrido, descubriremos importantes joyas de arquitectura civil y religiosa.
Oviedo es un cruce de caminos donde destacan El Camino de Santiago y la Ruta de la Plata. Cuenta con un gran patrimonio monumental y una oferta museística que recoge la práctica totalidad del patrimonio histórico. Será una delicia contemplar estas maravillas en un paseo tranquilo, disfrutando y callejeando sin más rumbo que el que nos dicte nuestra intuición. Eso sí, no debemos perdernos el Prerrománico Asturiano, declarado Patrimonio de la Humanidad. En la subida hacia el monte Naranco, encontramos dos de las mejores muestras: San Miguel de Lillo y Santa María del Naranco, ambas construidas en siglo IX.
Y Gijón nos regala un entorno para disfrutar de multitud de espacios verdes, además de un patrimonio histórico artístico recuperado y protegido. A nuestros hijos les encantará aquí detenerse en el acuario, donde además de contemplar las distintas especies marinas, tendrán multitud de actividades, como jornadas gastronómicas o aulas didácticas. También podrán visitar el Jardín Botánico Atlántico, un verdadero museo natural, o acercarse al centro de ocio Talasoponiente, donde todos podremos disfrutar de los beneficios del mar, para cuidarnos, relajaros y divertirnos.

Día 5

La Comarca de la Sidra es nuestro siguiente hito, ocasión idónea para conocer una de las señas de identidad de los asturianos. El Museo de la Sidra, en la Villa de Nava, a 30 km de Oviedo, no solo nos permite seguir el ciclo de la sidra, sino que nos ofrece la posibilidad de disputar una partida de bolos o hacer nuestros primeros pinitos con una gaita electrónica. Nuestros hijos no se resistirán.
Tampoco dejarán pasar la oportunidad de visitar el ecomuseo Ca l’Asturcón o el excitante Museo del Jurásico de Asturias. En el primero descubrirán la historia del asturcón, el famoso poni celta, en un edificio que alberga una exposición sobre su origen. En el segundo, disfrutarán como nunca con numerosos talleres y eventos especiales para niños. Se encuentra, además, en La Costa de los Dinosaurios, llamada así porque en ella abundan las huellas y restos óseos de dinosaurios y otros reptiles jurásicos.
Una buena idea es acercarse hasta Lastres. Como sabéis, este pueblecito ha sido escenario de la conocida serie de Antena 3 Doctor Mateo, y podemos seguir un itineriario para conocer los escenarios más emblemáticos, como la casa del doctor, la radio o el bar. Una recomendación: parad a comer en el restaurante del puerto, donde podréis degustar un delicioso arroz o pescado fresco traído de la rula. El Barrigón de Bertín o Eutimio son también restaurantes conocidos que nos dejarán más que satisfechos.
Ya hemos conocido, en días anteriores, las Casonas Asturianas y las casas y apartamentos que integran la marca Aldeas de Asturias Calidad Rural. De nuevo, estas son las mejores opciones para descansar esta noche y reponer fuerzas para nuestro sexto día.

Día 6

Llanes y Ribadesella nos van a dar la oportunidad de conocer y disfrutar de las playas asturianas. Si nos encontramos con buen tiempo o viajamos en verano, podremos pasar un rato muy agradable con nuestros hijos tomando el sol o jugando con ellos en la arena. Solo el municipio de Llanes cuenta con más de 40 playas, así que tenemos para elegir. Tened en cuenta que estamos rodeados de un espacio natural único, así que en caso de que el tiempo no acompañe, siempre podemos hacer un poco de senderismo por alguno de los tramos que discurren paralelos a la costa. El Camín Encantáu, en Llanes, les fascinará a nuestros hijos, porque es un viaje de leyenda por la mitología asturiana, cuentos y leyendas que llegan hasta nuestros días.
Ribadesella también tiene mucho que ver. Os recomendamos especialmente las cuevas rupestres y, entre ellas, la de Tito Bustillo. Se trata de un conjunto de yacimientos rupestres de hasta 17.000 años de antigüedad. Con todo merecimiento, está incluido en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde julio de 2008. Imaginad la cara de los pequeños cuando le expliquéis quiénes hicieron esas pinturas.
Para rematar la jornada, os recomendamos que seleccionéis alguno de los restaurantes del club Mesas de Asturias Excelencia Gastronómica, donde encontraréis desde restaurantes con dos estrellas Michelín hasta coquetas sidrerías, y todos ellos con una misma premisa: convertir los productos autóctonos en las auténticas estrellas de la mesa.

Día 7

Para nuestro último día, tenemos planeado un magnífico broche: visitar los municipios del Parque Nacional de los Picos de Europa y los alrededores. Un solo día se nos quedará corto para abarcar todo lo que la comarca puede ofrecernos, pero nos llevaremos una grata impresión. En cuanto al parque en sí, recordemos que ha sido declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2002. Su gran diversidad nos permite encontrar bosques, prados, cordilleras de más de 2.000 metros de altitud, lagos, desfiladeros… Se puede acceder en vehículo privado durante todo el año salvo en las fechas de mayor afluencia, como verano, Semana Santa o puentes.
Una buena opción es visitar Covadonga, donde se funden la fe, la historia y la naturaleza. El Santuario de Covadonga es un Centro Mariano de devoción, como también es objeto de culto La Santina en Su Cueva. Las necesidades del espíritu se colmarán con la belleza de la montaña asturiana, que se despliega aquí en todo su esplendor.
Desde Covadonga, podemos dar un paseo desde el lago Enol hasta el lago Ercina, que están a poca distancia y juntos forman el conocido conjunto Lagos de Covadonga. Otra buena idea para conocer la comarca es participar en la Ruta’l Quesu y de la Sidra, que se organiza en Asiegu, y consta de una excursión y una típica espicha asturiana, reunión festiva donde se bebe sidra.
En el pueblo de Sirviella tenemos una oportunidad parecida a la anterior: la Ruta de Pepín. En esta ocasión, nos ofrecerán una visita guiada al pueblo, una degustación de sidra, visita a una reproducción perfecta de una cabaña típica de los Picos de Europa, un encuentro con animales domésticos de raza autóctona y una comida tradicional.
Quizás nos animemos a prorrogar nuestra estancia para realizar, junto con nuestros hijos, un divertido descenso por el río Sella o encaramarnos junto a ellos a lo más alto de los árboles para disfrutar de toda una aventura a la vera del Sella.
Y ahora sí, vuestros hijos os preguntarán cuánto falta para volver.

InfoAsturias
www.asturias.es

Casonas Asturianas
www.casonasasturianas.com

Aldeas – Asturias Calidad Rural
www.calidadrural.com

1 comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *