Los Barrios: romería y tradición

Cada año, desde Los Barrios en la provincia de Cádiz se saca en romería la figura de San Isidro, su patrón. La experiencia de hacer el camino junto a una de sus vistosas carretas y acompañados por nuestra familia y amigos consigue que quienes lo hacen, quieran repetir. El impresionante paraje del Parque Natural de los Alcornocales sirve de escenario a esta fiesta.

El último fin de semana de abril tiene lugar la Romería de San Isidro de Los Barrios en Cádiz, una de las fiestas más importantes que tienen lugar en Campo de Gibraltar. En el año 2008, la Romería de San Isidro fue declarada Fiesta de Interés Turístico de Andalucía por la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía.

Los orígenes de esta romería se remontan al año 1964 en el que se recuperó esta tradición al mismo tiempo que se llevaba a cabo la refundación de la Hermandad de San Isidro, aunque fue en 1989 cuando se le dio su forma actual, esto es, que durase dos días y que tuviera lugar en la Montera del Torero tras haber probado en otras localizaciones.  A pesar de su trasfondo religioso, cada año la romería ha ido incrementando su carácter de ocio y cultural entre la gente que acude.

Además, la romería de San Isidro es la excusa perfecta para acercarnos también a Cádiz para descubrir sus características casas blancas, sus callejuelas estrechas y sus plazas llenas de encanto en las que el tiempo para transcurrir con otra cadencia, con un ritmo distinto al de las grandes ciudades.

Comienza el camino

La romería comienza el sábado a las nueve de la mañana tras la eucaristía en la iglesia parroquial. Una vez que suena el Ángelus y el repique de campanas, las aproximadamente ochenta carretas empiezan a moverse por la Avenida III Centenario mientras que los jinetes con sus caballos, unos doscientos cincuenta, enfilan la vía de servicio de la Avenida José Chamizo. Será allí donde se unan con el santo, que viaja sobre una carreta tirada por bueyes, y con la comitiva de quienes hacen el camino a pie.

Las carretas se unirán a todos ellos en la Rotonda de la Constitución y ya juntos, emprenderán el camino hasta llegar a la Venta del Frenazo, lugar en el que se hace un almuerzo y se reponen fuerzas. Es uno de los momentos emblemáticos de la romería en el que la gente aprovecha para visitar otras carretas, saludar a los amigos y hacer la primera veneración al santo. Se oyen los primeros cantes y también se ven algunos bailes hasta las dos de la tarde, hora en la que se reanuda la marcha.

Alrededor de las seis de la tarde, las primeras carretas comienzan a llegar a la Montera del Torero, un espectacular paraje de alcornoques y chaparros que se encuentra en mitad del monte. Sobre las ocho ya han llegado prácticamente todos y el olor de las primeras cenas se extiende por el lugar junto con los bailes y la fiesta. En esta verbena hay diversión para todo el mundo y además, también hay sitio para el cuidado del medioambiente ya que en todo momento se procura que la fiesta tenga el menor impacto posible en el entorno.

El domingo comienza con la tradicional misa en torno a San Isidro por parte de la Hermandad. Es el momento en el que los romeros muestran su devoción al santo y se toman fotos junto a la figura del mismo. Durante la hora de comer vuelven a repetirse las escenas de charlas y encuentros entre familiares y amigos en torno a las carretas y fogatas hasta que a las cuatro de la tarde se emprende el camino de vuelta hacia Los Barrios. La llegada al núcleo urbano suele darse en torno a las diez de la noche. Allí se despide al santo con un Padrenuestro hasta el próximo año.

Un paraje impresionante

Durante la Romería de San Isidro, además del inolvidable ambiente entre romeros disfrutaremos también de unos paisajes que se convierten en el escenario perfecto para una fiesta tan especial. El primer lugar que debemos apreciar es la iglesia parroquial de San Isidro Labrador que construida a mediados del siglo XVIII sobre una ermita anterior. Hay detalles curiosos que observar como la pila bautismal o el escudo de la fachada. En uno de los lados de la torre podemos enseñarles a nuestros hijos el reloj de sol y explicarles cómo funciona; eso sí, siempre que el día esté despejado.

El escenario principal de la Romería de San Isidro es el Parque Natural de los Alcornocales, una extensión de 170.000 hectáreas que se ha convertido en el tercer espacio natural más grande de Andalucía. Situado entre las provincias de Cádiz y Málaga, contiene el bosque de alcornoques más grande de la Península Ibérica y uno de los más importantes de todo el mundo.

Pero en este parque natural podremos ver mucho más que alcornoques ya que también nos encontraremos con laureles, rododendros, avelanillos, durillos, alisos, acebos y helechos poco comunes. Y dentro del bosque de alcornoques, asoman además acebuches, robles y quejigos que crecen allá donde la humedad y el tipo de suelo se lo permita. Y ya a nuestros pies surgen arbustos como jaras, cantuesos, lentiscos, majuelos, brezos y torviscos.

Aparte de esta abundante flora también encontramos una gran variedad de aves rapaces pues son hasta dieciocho las que se pueden contemplar además de otro tipo de pájaros. Otros animales que recorrer el parque son anfibios y murciélagos y en las zonas más altas, cabras montesas. Entre los árboles, si estamos atentos, quizá alcancemos a ver algún corzo  morisco, tejones o ginetas.

Por supuesto todo este entorno nos permite realizar actividades al aire libre en familia que van más allá de caminar como pueden ser el montañismo, espeleología y rutas a caballo además de descenso de barrancos para las familias más valientes con hijos adolescentes deseosos de vivir emociones fuertes. Desde el centro BTT Alcornocales salen varias rutas que hacer en BTT. Además, podemos caminar por antiguas veredas y senderos empedrados que le darán un encanto especial a nuestros paseos por esos parajes.

Si vamos hasta el embalse del río Palmones durante el buen tiempo podemos hacer el descenso en kayak y practicar paddle surf. Durante el otoño también encontramos actividades que hacer todos juntos como la observación de las aves migratorios en su rumbo hacia tierras más cálidas y la recogida de setas que se concentra en Los Barrios y en Jimena de la Frontera.

Para descansar en nuestro periplo por el parque natural disponemos de la Montera del Torero, un área recreativa que se encuentra a medio camino entre la Cañada Real de San Roque y Medina Sidonia. Cuando lleguemos descubriremos por qué este lugar tiene ese nombre: la culpa es de una formación geológica en forma de cresta rocosa cuya silueta recuerda la cabeza de un torero con la montera puesta.

Por último, podemos disfrutar de un patrimonio cultural muy interesante como las acequias y molinos que siguen el recorrido de los ríos que atraviesan el parque natural. Los antiguos caminos nos conducirán por fuentes y puentes medievales además de viejos hornos para cocer pan. Además, mientras paseamos por estos parajes, podemos hablar a nuestros hijos de los ladrones y bandoleros que se ocultaban en La Sauceda, un área que a lo largo de la historia ha servido de refugio para todo tipo de gente.

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