La Rioja: Naturaleza, dinosaurios y enoturismo en familia

La Rioja se presenta como un destino para la escapada familiar por las pequeñas distancias existentes en el territorio, que permiten la aventura en la naturaleza, las actividades deportivas o el descubrimiento cultural. Te proponemos vivir La Rioja en plural sin límite de edad.

La Rioja es una tierras de contraste de paisajes, surcada por 650 kilómetros de senderos que conectan enclaves naturales y pueblos con encanto. Aquí puedes comparar el tamaño de tus manos con las huellas de los dinosaurios, avistar la mayor colonia de cigüeñas de Europa, seguir el rastro de los pastores trashumantes por las sierras y explorar grutas de infinitas estalactitas o vendimiar la próxima cosecha.

Los pobladores más antiguos de La Rioja la habitaron hace millones de años, cuando la región era una zona inundada y con abundante vegetación. La Rioja es la comunidad española con más huellas de dinosaurio encontradas y documentadas y es el territorio paleontológico de icnitas más importante del mundo por el número y conservación de estos restos. En la región se encuentran identificados más de 130 yacimientos, repartidos por veinte municipios, y en los que se han clasificado más de 11.000 icnitas, además de hallarse otros restos fósiles de gran interés.

En El Barranco Perdido, el parque de paleoaventura de La Rioja, se puede aprender todo sobre la forma de vida de estos enormes vertebrados terrestres. Se encuentra en Enciso, localidad de La Rioja Baja situada dentro del territorio declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, que también es Reserva Starlight por la calidad de sus cielos para la observación de estrellas.

El Barranco Perdido ha ampliado sus actividades en 2020 para saciar la curiosidad de los más pequeños sobre los dinosaurios: ‘Paleontólogo por un día’, para encontrar huellas en una reproducción de tres grandes yacimientos al aire libre; ‘CSI’, para investigar y averiguar los objetos geopaleontológicos mediante el manejo de fósiles, rocas y minerales; ‘Cretácico’, para geolocalizar este periodo y las curiosidades de los dinosaurios de la época; y la ‘Gymkana paleontológica’, para resolver enigmas. Cuenta también con un Circuito de Multiaventura con puentes tibetanos, pasarelas, redes y tirolina, y una playa cretácica que concentra las instalaciones acuáticas.

Donde reinan las cigüeñas

Un total de 94 kilómetros del recorrido del Ebro en La Rioja -más de la mitad de su cauce en la región- son espacio protegido, lo que incluye riberas muy bien conservadas, en municipios como Alfaro, con la Reserva Natural de los Sotos como enclave de mayor importancia por su biodiversidad. Una red de senderos conduce a los lugares de interés de los sotos y puede recorrerse también en bicicleta.

El valor de los sotos como lugar de refugio y alimentación de aves se entiende a la perfección en este rincón de La Rioja, con siete kilómetros de extensión en ocho microespacios desplegados en ambas orillas, de los que se apropian las cigüeñas blancas que también anidan en la Colegiata de San Miguel, monumento histórico-artístico de la localidad alfareña, donde forman la mayor colonia urbana de Europa con más de cien parejas en su tejado.

El Centro de Interpretación de los Sotos de Alfaro y sus Cigüeñas mantiene una conexión con el denominado ‘Mirador de las cigüeñas’, ubicado frente a los tejados de la Colegiata de San Miguel, donde se encuentran los nidos que pueden verse en directo en las pantallas del centro.

El Centro de Interpretación estrena este año remodelación y adaptación para personas ciegas, con la colaboración y asesoramiento de la ONCE, con un itinerario que guía al visitante mediante placas con lenguaje ‘braille’ en cada uno de los paneles, juegos y monitores. La instalación cuenta con un camino podotáctil que, desde el suelo, recorre la instalación de forma ordenada indicando al visitante con discapacidad visual las paradas que debe realizar. Como complemento, se ha elaborado una app audioguía, de descarga gratuita, para personas ciegas.

Aventura en Cameros

Cameros es un conjunto de sierras de perfiles redondeados, con algunas montañas que superan los 2.000 metros, y con tres ríos (el Najerilla, el Iregua y el Leza) que se abren paso hacia el Ebro. En el Camero Viejo y el Camero Nuevo se puede seguir el rastro de la vida de los pastores trashumantes que habitaron sus paisajes y cuyo ganado producía una de las lanas más codiciadas. En el Centro de Interpretación de la Trashumancia en Lumbreras se encuentran vestimentas, utensilios de cocina, herramientas de trabajo, instrumentos musicales y otros elementos que retratan la vida y los viajes de los pastores. Allí se pueden conocer también las rutas que seguían, sus normas y costumbres, su organización y la tradición oral que conformaban la cultura trashumante.

Cameros, que alberga el Parque Nacional Sierra de Cebollera, es también territorio de tesoros naturales como las Cuevas de Ortigosa, en el macizo del Encinedo, que permanecen abiertas desde primavera hasta noviembre y que permiten recorrer sus galerías de estalactitas y estalagmitas, entre columnas calcáreas de espectaculares formas.

Estas sierras riojanas también se prestan a los deportes, a las actividades de agua con piraguas y descenso de cañones por sus tres ríos o a la navegación en el Club Naútico de El Rasillo; al senderismo y la bicicleta o a la aventura en el parque ‘Sierra de Cameros’ en el valle del Iregua, donde dos circuitos con torres de madera y puentes colgantes ponen a prueba el equilibrio y se combinan con tirolinas, un rocódromo y un tobogán de montaña de 50 metros.

Enoturismo en familia

Un mar de viñas cubre La Rioja, donde el vino es el latido de los pueblos. La cultura del vino también es juego de niños y un buen número creciente de las 400 bodegas de La Rioja desgranan actividades para todas las edades.

Son muchas las experiencias con las que las bodegas abren la puerta para el turismo familiar: paseos a caballo, en bici o en quads por viñedos, picnics en familia, visitas adaptadas para los más pequeños, yincanas entre viñas, talleres de manualidades, talleres divulgativos para conocer el vino en la historia del arte o el ritmo de las estaciones en el viñedo… También el Museo de la Cultura del Vino de Vivanco, en Briones, ofrece una amplia programación para niños a lo largo de todo el año a través de su propuesta lúdica y creativa Vivanco Kids.

En La Rioja se puede ser, incluso, viticultor por un día, vendimiar la próxima cosecha y prensar tu propio mosto. El enoturismo en familia se consolida para sentir en plural la tierra del vino.

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