Viajar con gatos. Lo que no puede faltarnos

 

No es habitual plantearse llevar de viaje a nuestro compañero felino debido a que los cambios y desplazamientos le pueden generar una gran cantidad de estrés. Siempre se piensa que los gatos son más de quedarse en casa, quizás porque son más independientes y no tan fáciles de llevar y mantener en un sitio.

No es habitual plantearse llevar de viaje a nuestro compañero felino debido a que los cambios y desplazamientos le pueden generar una gran cantidad de estrés. Siempre se piensa que los gatos son más de quedarse en casa, quizás porque son más independientes y no tan fáciles de llevar y mantener en un sitio.

Sin embargo, hay situaciones en las que no tenemos otro remedio que llevar a nuestro gato con nosotros: viajes demasiado largos, no disponer de nadie que pueda ir a casa a atenderlo o incluso el mudarse a otra ciudad.

Por ello, vamos a ofrecer algunos consejos a la hora de viajar con gatos para que resulte lo más cómodo posible tanto para ellos como para nosotros.

  • Utiliza un transportín homologado, resistente y lo bastante grande como para el gato pueda tumbarse con comodidad durante el viaje.
  • Puedes cubrir el transportín con una mantita o sábana ya que la mayoría de los gatos se sienten seguros en entornos oscuros y así tu gato no se estresará al ver revuelo a su alrededor.
  • No es recomendable que coma en las horas previas al viaje para evitar malestares a causa del mareo y los nervios.
  • Ten a mano siempre un recipiente con agua para darle de beber con comodidad
  • Si hace frío, ponle dentro una bolsa de agua caliente ya que los gatos acusan mucho las bajas temperaturas.
  • Utiliza empapadores para recoger los desechos en caso de que el gato haga sus necesidades durante el viaje.
  • Para tranquilizar al gato puedes aplicar un spray de feromonas al transportín.
  • Pon en el transportín un juguete o algún objeto que le guste de forma especial.
  • Hay que tener mucho cuidado con los coches según pasan los días y la temperatura va aumentando, especialmente si están al sol sin ninguna sombra. Con una temperatura exterior de 20º C al cabo de una hora en el interior se habrán alcanzado los 40º C y a los 45 minutos rondaría los 60º C. Y si el coche es negro peor. Por lo que dejarlos encerrados en su interior solos durante mucho tiempo podría provocarles un golpe de calor.

Si el viaje es en coche, el gato debe permanecer en todo momento dentro del transportín y a los pies de los asientos para evitar distracciones al conductor. Una vez que paréis para hacer un descanso, podéis dejarle salir un rato del transportín pero siempre dentro del coche y con todas las puertas y ventanas cerradas para que no se pueda escapar.

Si vais a viajar en autobús lo más recomendable es buscar una empresa que cuente con autobuses con climatizaciones y espacios especiales para el transporte de mascotas. De otro modo, tu gato tendrá que viajar en la bodega bajo tu responsabilidad.

Viajar con gatos en tren es conveniente, ya que Renfe permite que se haga de forma cómoda y segura siempre que no afecte al resto de pasajeros. Lo más acertado es elegir asientos en los vagones menos concurridos para no molestar y, también, para que el gato esté tranquilo y vea menos movimiento a su alrededor.

Respecto a los viajes en barco y en avión, tendrás que consultar las condiciones de cada compañía así como de los aeropuertos y puertos de destino, para asegurarte de todos los pasos que tienes que dar así como de las tarifas.

Como ves, es posible viajar con tu gato siempre que atiendas escrupulosamente tanto a las necesidades del animal como a los requisitos de cada medio de transporte.

Recuerda acudir a tu veterinario no solo para que te aconseje, sino para que le haga un chequeo al gato y compruebe que se encuentra en buenas condiciones para emprender un viaje. Una vez en el lugar de destino, debemos seguir cuidando de que todo esté correcto, y que ningún descuido o accidente pueda afectar a nuestra mascota.

  • Los productos de limpieza que podemos encontrar en algunas apartamentos son tóxicos para los animales, y los botes abiertos que quedan fuera les parecen un abrevadero. Evitar la ingestión de productos de limpieza es tan fácil como mantener los limpiadores domésticos en estantes altos o en armarios cerrados con llave.
  • Como nosotros, las mascotas pueden ser alérgicas a los alimentos, el polvo, las plantas y el polen. Las reacciones alérgicas en perros y gatos pueden causar picazón, resoplidos y estornudos leves o un shock anafiláctico potencialmente mortal por picaduras de insectos.
  • Hay que mencionar, aunque es sabido por la gran mayoría, que los dulces son malos para los animales. Huevos y conejitos de chocolate, torrijas, caramelos y monas de Pascua aunque ya haya pasado la Semana Santa. El exceso de dulce puede provocar problemas en las mascotas, por lo que hay que tener especial precaución para que no las tomen, y que los invitados que pueden no saberlo no les den cualquier tipo de dulce. El chocolate es tóxico para perros y gatos, sobre todo el chocolate negro y en polvo, el blanco y el chocolate con leche no representa un riesgo tan grande. Sin embargo, ninguna cantidad de chocolate es buena para los animales. Si cualquier mascota ingiere chocolate, hay que llevarlo inmediatamente al veterinario.

Comida a mano

Es conveniente, si se puede, llevar la comida que habitualmente coma nuestro gato en nuestro equipaje. Nunca se sabe si en el lugar de destino vamos a encontrarla, y cuanto menos estrés tenga nuestro felino amigo, mejor.

Alergias

Nuestro gato nos puede parecer maravilloso y súper cariñoso, pero hay que tener en cuenta que hay mucha gente alérgica al pelo de gato, por lo que es posible que nos encontremos con algún compañero de viaje que no se tome muy bien a nuestro gato. Llevarlo lo más limpio posible siempre ayudará a su aceptación.

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