Turismo vegano. Vacaciones felices con información

 

Cada vez hay más familias en las que algún miembro de la misma es vegano o vegetariano estricto, esto hace que para disfrutar unas vacaciones felices y tranquilas, sea algo que tengamos en cuenta. Por este motivo, es importante el que nos informemos de lo que es y cómo hacer un viaje con una persona que sea vegana.

El veganismo es un estilo de vida basado en evitar el sufrimiento animal en todas sus formas. Por lo tanto, además de identificarse por una dieta basada en la ausencia de productos de origen animal, también lo hace por su tendencia hacia el ecologismo y el medio ambiente.

Esto ha creado un nuevo grupo de turistas que quieren viajar a destinos donde encuentren productos y servicios adaptados a su filosofía. Por lo general, los turistas veganos buscan actividades como el senderismo, el ciclismo, la meditación, clases de yoga… en fin, todo lo que tenga relación con una vida saludable.

Por supuesto, también demandan la posibilidad de acceder a menús veganos por lo que siempre buscarán hoteles y restaurantes que ofrezcan este tipo de opciones.

Un estudio del año 2017 de The Green Revolution afirma que casi un 8% de la población española se declara vegana, siendo una tendencia en ascenso. Por ello, es necesario que los destinos turísticos se vayan adaptando a esta nueva realidad.

Ya existen hoteles con almohadas de plumas que no son realmente plumas, con productos de baño que no han sido testados en animales y donde no existe ningún material que tenga procedencia animal. Por supuesto, este tipo de establecimientos aceptan mascotas. Hay que recordar que el veganismo, más allá de una dieta, es un estilo de vida y una forma de concienciación.

Las familias con hijos nos podemos beneficiar de este tipo de iniciativas ya que se resumen en el impulso de un turismo respetuoso con el medio ambiente y el auge de actividades al aire libre. Hacer deporte en familia y disfrutar todos juntos del entorno son los mejores planes para una escapada, en especial en los tiempos que corren.

Los viajeros veganos suelen informarse sobre los platos tradicionales de la gastronomía antes de decidir su próximo destino. Lugares como Berlín, Nueva York, Varsovia, Londres, Los Ángeles, Tel Aviv, Toronto o Madrid son adecuados para una escapada, y es que son considerados vegan-friendly. Para destinos de larga distancia, Asia es una buena recomendación, especialmente Bali, Tailandia, Taiwán e India. Normalmente, en estos países, cocinan con muchísimas verduras. De todas formas, todavía hay que asegurarse un poco más, ya que muchos platos incluyen huevos, mantequilla y salsa de pescado. Por otro lado, los países de Europa del Este acostumbran a utilizar mucha más carne en su cocina tradicional.

Por otro lado, la mayoría de los aeropuertos no tienen una amplia selección de opciones veganas entre la comida que ofrecen. Así que los viajeros suelen dejar un poco de espacio en la maleta o la mochila para meter snacks, como barritas de cereales o frutos secos. Como punto positivo, muchísimas aerolíneas ofrecen, desde hace algún tiempo, menús veganos; algunas de ellas son British Airways, Condor, Lufthansa, Qatar Airways, Swiss, TUI Fly o United Airlines. Aunque esto sea así, cabe recalcar que estas opciones gastronómicas normalmente están disponibles únicamente de manera especial en vuelos de larga distancia, y normalmente deben reservarse con antelación, además de suponer un coste extra en algunas ocasiones.

Hasta los cruceros se suman a este estilo de vida. Hay cruceros fluviales, por ejemplo, Vegan Travel, que recorren Alemania, Francia u Oporto. Los famosos chefs que se encargan de la oferta gastronómica se aseguran de ofrecer una amplia selección de platos veganos. En cruceros veganos, puedes disfrutar de tus vacaciones sin tener que preocuparte de nada, porque hasta el programa de wellness está diseñado para veganos y las toallas en tu camarote están libres de productos animales.

En cualquier caso, si no hay muchas opciones veganas en el menú, siempre se puede veganizar los platos pidiéndolo sin queso, por ejemplo. Otra opción es mirar previamente en Internet cuáles son los restaurantes de los alrededores, y echar un vistazo a su carta antes de ir.

Material

En los hoteles y restaurantes es tan sencillo como preguntar antes de reservar. No es tan difícil ir o alojarse en sitios en los que una persona vegana pueda comer y disfrutar. No hace falta ir a un restaurante donde tengan 60 patas de jamón colgadas y además cuezan marisco a la vista.

Vinos veganos

Los vinos también pueden ser veganos o no, en función de cómo y con qué se hayan elaborado. Hay vinos veganos excelentes, porque lo que hace que un vino pueda ser consumido por un vegano es que en su elaboración no se use nada animal, y eso no hace ni mejor ni peor un vino.

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