Castilla y León: cautivándonos desde siempre

Castilla y León es una de esas regiones que nos recibe con los brazos abiertos. Su gente es tan cordial y amable que no duda en abrirse a todos los que llegamos allí para descubrir sus secretos. Este carácter integrador nos va a cautivar desde el principio y hará que recorrer sus rincones sea como estar en casa.

 Situada en el noroeste de la Península Ibérica, Castilla y León es una Comunidad Autónoma rodeada de importantes cordilleras que configuran su paisaje, atravesado por el río Duero que nace en la provincia de Soria. Lejos de ser una región seca, cuenta con numerosos embalses que facilitan el aprovechamiento del agua además de ser un recurso turístico.

Movernos por esta Comunidad Autónoma resulta sencillo gracias a su creciente red de autovías y autopistas que conectan con las principales ciudades españolas. También cuenta con una importante red de ferrocarril siendo el destino de España con mayor número de trenes de alta velocidad conectados con Madrid. Para completar esta red de buenas comunicaciones, hay que añadir sus cuatro aeropuertos y su buena conexión con el aeropuerto de Adolfo Suárez-Barajas.

Cultura para todos

El hombre se ha establecido en Castilla y León desde la Prehistoria, tal y como atestigua la arqueología, así que es fácil intuir que en sus tierras encontraremos múltiples lugares que descubrir y conocer. Podemos comenzar hablando de Ávila, Patrimonio de la Humanidad con un enorme tesoro monumental compuesto por sus conocidas murallas, su catedral y múltiples iglesias, conventos y casas nobiliarias. Su Semana Santa, vinculada a la huella espiritual de Santa Teresa de Jesús, ha sido declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.

Segovia, que comparte título de la UNESCO con la anterior, es famosa por su acueducto pero no hay que olvidar su catedral y otros edificios históricos que atestiguan la convivencia de judíos, musulmanes y cristianos durante la Edad Media. Cada año se celebran numerosas actividades culturales y turísticas por lo que siempre es una buena ocasión para conocer su historia de una forma amena.

 Salamanca, también Patrimonio de la Humanidad, es un ejemplo estupendo de cómo puede combinar lo moderno y lo histórico para dar lugar a una atractiva ciudad llena de historia. Su pasado histórico reflejado en su catedral, sus palacios y su famosa Plaza Mayor convive con edificios de nueva construcción como el Palacio de Congresos. En 2018 se conmemorará el VIII Centenario de la Universidad de Salamanca, una de las más antiguas de Europa, por lo que se van a llevar a cabo diversas actividades relacionadas con este hito.

La catedral de Burgos, uno de los mejores ejemplos de arte gótico del siglo XIII, fue nombrada Patrimonio de la Humanidad al margen de su entorno, una situación única entre las catedrales españolas. Los más de 500 años que se emplearon en su construcción nos han dejado un testimonio en piedra de la cultura, el arte, la sociedad, la religión y la economía de toda una época. Allí podremos disfrutar de sus vidrieras, capillas y retablos además de poder visitar el sepulcro del Cid Campeador.

Arqueología e historia al aire libre

En la región del Bierzo, en León, encontramos Las Médulas, un conjunto arqueológico y cultural que nos dejará con la boca abierta. Se trata de la mayor mina de oro a cielo abierto explotada por los romanos y hoy día sus rocas rojizas muestran distintas formas producto de la erosión de dos milenios. Desde el Mirador de Orellán podemos intentar averiguar qué figuras representa cada roca mientras admiramos el paisaje.

En Siega Verde, Salamanca, se encuentra una importante concentración de grabados paleolíticos en la piedra que no deberíamos perdernos. Con más de seiscientas figuras que descubrir, es uno de los conjuntos de arte rupestre más importantes de Europa. Y no podemos dejar de hablar de arqueología sin mencionar la Sierra de Atapuerca y sus hallazgos, los cuales han permitido reescribir la evolución humana. Todos sus descubrimientos se pueden conocer en el Museo de la Evolución Humana en Burgos.

Y en el año 2018 no tenemos que dejar de visitar la magnífica exposición Las Edades del Hombre en Aguilar del Campoo (Palencia). Es una ocasión perfecta para disfrutar de una muestra de la calidad del patrimonio cultural y artístico de Castilla y León, siendo además la colección de arte sacro más importante de nuestro país.

Por último, no debemos olvidar que por Castilla y León pasa el Camino de Santiago Francés, Primer Itinerario Cultural Europeo declarado por el Consejo de Europa. Tiene una longitud de 750 kilómetros desde Roncesvalles hasta Santiago de Compostela y prácticamente la mitad transcurre por tierras castellanoleonesas, en concreto por las provincias de  Burgos, Palencia y León.

Pero en Castilla y León podemos encontrar muchas otras manifestaciones de su historia y su cultura como sus numerosos castillos, sus monasterios -algunos de los cuales son hospederías también- y sus museos. Conocerlos y descubrirlos nos hará realizar un viaje por la historia que no olvidaremos con facilidad.

Naturaleza: aire puro en familia

La riqueza de los paisajes que podemos encontrar en Castilla y León ha hecho que buena parte de esta Comunidad Autónoma haya sido incluida en la Red de Espacios Naturales de la Junta de Castilla y León. Muchos son los lugares protegidos como por ejemplo el Parque Regional de la Sierra de Gredos (Ávila), el Parque Natural del Cañón del Río Lobos (Burgos – Soria), el Parque Nacional de los Picos de Europa (León), el Parque Natural de Fuentes Carrionas (Palencia), el Parque Natural de las Batuecas (Salamanca), el Parque Natural de las Hoces del Duratón (Soria), la Vega del Duero (Valladolid) y el Parque Natural Lago de Sanabria (Zamora).

Pero además, también podemos ir a relajarnos a cualquiera de los alojamientos con spa que hay en esta comunidad autónoma para disfrutar de los beneficios de las aguas de sus manantiales. No solamente tendremos momentos de relax para quitarnos el estrés sino que también aprovecharemos el carácter lúdico del agua para pasarlo bien todos juntos. Por ello, Castilla y León se ha convertido en un destino del Turismo de Salud y Bienestar.

Y por supuesto no podemos dejar de lado las magníficas oportunidades que tenemos para disfrutar del mejor turismo rural en compañía de los nuestros. Para ello, existen casi 3.900 establecimientos en toda la comunidad que nos ofrecerán experiencias únicas. Casi un centenar de ellos situados en los más hermosos rincones de Castilla y León cuentan además con el sello de calidad de Posadas Reales.

Turismo activo para las familias más aventureras

Si nos gusta la nieve, nos encantará ver las cumbres nevadas de los montes de Castilla y León que además ofrecen la posibilidad de practicar deportes invernales como el esquí, el snowboard, hacer travesías… O simplemente pasear para disfrutar de los paisajes llenos de nieve por cualquiera de sus rutas.

Otra opción para disfrutar de la belleza de los parajes castellanoleoneses es navegar en cualquiera de sus barcos fluviales. En los meses de calor podemos incluso refrescarnos dándonos un chapuzón y si no, nos bastará tan solo con maravillarnos viendo el pasado histórico de la región a través de sus canales.

Los numerosos embalses de Castilla y León permiten practicar actividades a bordo de embarcaciones diversas tanto con motor como sin él para pescar, hacer skysurf, flysurf o incluso piragüismo.

Pero aún tenemos más oportunidades para disfrutar de la naturaleza de una forma diferente y también divertida para todos: senderismo, trekking, montañismo, escalada, rutas a caballo, piragüismo, vuelos en globo, rutas en quad y 4×4, tiro con arco, paintball y parques de aventuras. ¿A que es imposible aburrirse? Castilla y León permite que las familias más activas podamos liberar adrenalina al mismo tiempo que nos lo pasamos genial todos juntos.

¿Qué hay de comer?

Con tanta visita cultural y aventuras en la naturaleza es normal que se despierte el hambre y aquí Castilla y León tampoco decepciona. Las provincias de la Comunidad Autónoma comparten sabores e identidad pero a su vez, cada una de ellas mantiene una personalidad gastronómica propia.

No solamente encontraremos más de 5.000 restaurantes en los que degustar la cocina castellanoleonesa sino que además algunos de ellos cuentan con reconocimientos y méritos como su presencia en publicaciones de referencia como la Guía Michelín o la Guía Repsol. Además, durante el año existen más de 400 eventos relacionados con la gastronomía las Jornadas de Buscasetas, las Jornadas del Lechazo o aquellas relacionadas con la matanza y las tapas.

No podemos hablar de la gastronomía de Castilla y León sin mencionar la excelencia de sus carnes entre las cuales destaca la del cerdo. Segovia y su famoso cochinillo se han convertido en una referencia gastronómica. Las aves de corral, el cordero lechal y el cabrito asado también se han ganado su lugar al igual que la carne de buey, siendo Castilla y León la Comunidad Autónoma con mayor ganado bovino de España.

Más allá de la carne, destacan las legumbres y también los panes, pastas y dulces, existiendo alrededor de 90 referencias. Por último, Castilla y León propone una oferta micoturística única en España gracias a sus aproximadamente 1.500 variedades de setas, unas cincuenta de ellas con valor comestible incluyendo la trufa negra de Soria.

En el año 2018 León será la Capital Española de la Gastronomía. Esto significa que durante el año se llevarán a cabo aproximadamente 160 actividades con el objetivo de dar a conocer la calidad de la gastronomía de la región. Será una ocasión magnífica para conocer las 16 sellos de calidad con los que cuenta la provincia entre los que se encuentran las Denominaciones de Origen de vinos de León y el Bierzo.

La cultura del vino

Aproximadamente 75.000 hectáreas del territorio de Castilla y León está dedicado al cultivo vitícola existiendo unas 500 bodegas dedicadas a la producción del vino. En toda la Comunidad Autónoma existen 15 denominaciones de calidad: 10 Denominaciones de Origen, 4 vinos de calidad, denominación de origen protegida, y un vino de la tierra. Algunos de los vinos más famosos del mundo tienen su origen en torno al río Duero.

No es raro que se haya desarrollado todo un turismo del vino en Castilla y León. Se basa en diversas actividades que relacionan la gastronomía y la cultura con el vino y su historia. De hecho, Castilla y León es la Comunidad Autónoma es la región española con más destinos enoturísticos de calidad.

Cuenta en la actualidad con seis rutas del vino certificadas por ACEVIN (Asociación de Ciudades Españolas del Vino): Ruta del Vino Arlanza (sur de Burgos y este de Palencia), Ruta del Vino de El Bierzo (El Bierzo, León), Ruta de Vino de Cigales (Palencia y Valladolid), Ruta del Vino Ribera de Duero (Burgos, Segovia, Soria y Valladolid), Ruta del Vino de Rueda (Ávila, Segovia y Valladolid) y Ruta del Vino Sierra de Francia (Salamanca). A estas rutas hay que añadir una ruta internacional entre Arribes del Duero y zonas vitivinícolas de Portugal llamadas Vinduero-Vindouro.

Más información www.turismocastillayleon.com

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