Andorra
30 Julio de 2010 | Europa
Explica a tus hijos que existe un pequeño país, entre los gigantes Francia y España, que guarda innumerables aventuras en cada uno de sus rincones. Un país donde las montañas están llenas de curiosos animales y plantas, y los bosques se recorren en tobogán.
Conquistará a tus pequeños aventureros
Aunque ya solo quede nieve en los picos más altos, Andorra mantiene su oferta de naturaleza, ocio y entretenimiento para unas vacaciones totalmente diferentes a las que has vivido hasta ahora. Este Principado, organizado en parroquias, tiene una firme apuesta por el turismo del futuro, donde el respeto por el entorno un valor seguro. Aquí tienes las claves para adentrarte en el País de los Pirineos con toda tu familia.
El tobogán más largo del mundo
Hay una leyenda que recorre Andorra de boca en boca. Cuéntales a tus hijos que desde el interior de La Rabassa se escuchan gritos de niños pasándoselo en grande. Sus voces aparecen y vuelven a desaparecer como si estuvieran recorriendo el bosque sobre algún artilugio mecánico. ¿Y si te descubrimos al responsable de esta leyenda? Es el Tobotronc, el tobogán alpino más largo del mundo. Tiene más de 5 kilómetros de recorrido en plena naturaleza, con un desnivel de 400 metros. Conocido como Alpine Coaster, el Tobotronc está formado por 100 vagonetas con capacidad para una o dos personas y circula por raíles con total seguridad. No solo vale con sentarse para disfrutar del paseo, estos trineos necesitan a un “intrépido” piloto -mayor de 12 años- para manejar sus dos palancas en cada curva, y a un atento copiloto que lea las señales de la ruta. Además, el Tobotronc conecta el Campo de Tiro y el Planell de Conangle, dos espacios del maravilloso reino de Naturlandia, el eco parque de los Pirineos.
La aventura continúa en el Campo Base de Naturlandia, vuestra zona de ocio durante el verano, mientras el Campo de Nieve permanezca cerrado hasta el próximo invierno. Si el Tobotronc ha despertado en tus hijos el gusto por el pilotaje, tendrán la oportunidad de montar en miniquads con todas las medidas de seguridad necesarias. También descubrirás lo divertido que puede ser probar la puntería de todos los miembros de la familia practicando tiro con arco, como hacían los antiguos cazadores. Recuerda que el tiro al plato y el paintball están reservados para los mayores de 14 años y que todas estas actividades están supervisadas por monitores experimentados. Aunque el sol brille y tengáis puesta la camiseta de manga corta, la pista de hielo sintético del Campo Base os permitirá patinar sin tener que esperar a las primeras nieves.

Diversión multiplicada por naturaleza
Grandvalira, La Rabassa-Naturlandia y Vallnord. No olvides estos tres nombres porque son sinónimos de multidiversión en Andorra. Circuitos de aventura y senderismo, salidas en quads, vías ferratas y rocódromos para hacer escalada, equitación, karts, jumping o vuelos libres son algunas de estas actividades. El Vallnord Bike Park y el Grandvalira Mountain Bike Park destacan por su gran extensión de kilómetros para disfrutar de los distintos recorridos y niveles en Mountain Bike. Además, Vallnord, en la zona de Arcalís, Naturlandia y Grandvalira, en Canillo, ofrecen itinerarios interpretativos y de aventura para iniciarse en el mundo de la orientación. El Centro de Interpretación de la Naturaleza de Ordino pone a disposición de los peques el taller de educación medioambiental, con el apoyo de la UNESCO. Además, el Centro de Naturaleza de La Rabassa ofrece toda clase de actividades relacionadas con la naturaleza, para formar cuerpo y mente, como decían los griegos, junto con deportes pedagógicos y lúdicos.
Los caminos GR son la forma más entretenida de recorrer el Principado. Solo tienes que elegir entre convertirte en ciclista, jinete o senderista para comenzar la ruta. El GRP, por ejemplo, recorre todo el país: se inicia en Sant Julià de Lòria y finaliza en el pueblo de la Massana. El GR7, que pasa por Juberri (Sant Julià de Lòria), y el GR11, que pasa por Arinsal, van desde la frontera francesa hasta la española y, a cada paso, ofrecen vistas espectaculares de los Pirineos.
¿Estás pensando en meter la caña de pescar en el equipaje? Pues hazlo, porque hasta finales de septiembre puedes practicar este deporte en los ríos y lagos de Andorra, y disfrutar de la montaña desde una perspectiva diferente.
En busca del lagarto y la marmota
Vuestra suerte y ganas de caminar, son fundamentales para dar con el lagarto y la marmota que esperan en los valles del Principado de Andorra. La primera pista: busca el valle que parece una “U”. Es la forma que tiene el valle de Incles, situado en la parroquia de Canillo desde que se formó allá por la era glacial. No encontraréis ni mamuts ni dientes de sable, pero asegura a tus hijos que veréis a los amiguitos del lagarto: la ardilla, la liebre, el tritón, el corzo o la marta, entre otros. Los dos itinerarios programados en este valle son de nivel medio y de cinco horas de duración. Ambos se reparten a lo largo del día para que puedan recorrerlos toda la familia. El Recorrido de la Marmota es uno de ellos. Para que veas lo fácil que resultará la búsqueda.
El Parque Natural de Sorteny tiene dos rutas más sencillas para divisar muchas de las especies de animales y plantas que pueblan los Pirineos. Uno de los itinerarios os llevará a conocer los pájaros, las mariposas y las zonas húmedas del parque, y en otro disfrutaréis de los paisajes de circos glaciales y bosques viejos.
Curiosidades en la palma de la mano
No las podréis tocar, pero caben en la mano de tus pequeños coleccionistas. El Museo de la Miniatura, en Ordino, te muestra la colección privada de microminiaturas de Nicolai Siadristy. Y el Museo del Pin, en la misma parroquia, luce sus 75.000 pins, que le valen el reconocimiento de Récord Guinness, clasificados en un total de 110 categorías distintas.
Para los jóvenes pilotos te recomendamos una visita al Museo Nacional del Automóvil de Encamp para ver su extensa colección de 90 coches, 50 motos y 100 bicicletas del periodo 1898-1998.
















